


Ya sea con una inmobiliaria o con particulares lo primero que debemos tomar en cuenta es el valor del bien, para lo cual se recomienda el consejo de un profesional en el ramo como lo es el perito valuador, el te dará un valor lo más aproximado posible para que no sufras algún incidente de que el valor del inmueble sea menor al pactado. Además se necesita saber la situación jurídica de la vivienda, es decir que no se encuentre en litigio, hipotecada o con adeudo ante alguna institución.
Otro punto no menos importante que debe considerarse es la documentación que estas transacciones implican; se deberá tomar en cuenta los gastos notariales, gastos administrativos, así como el pago de los impuestos correspondientes.
Existen profesionales inmobiliarios certificados, capacitados, que cuentan con el conocimiento necesario para asegurar las mejores condiciones en la venta o renta. A continuación, se enumeran algunos de los aspectos más importantes a considerar cuando se pretende rentar una casa o un departamento:
Es muy importante valorar este punto ya que el tiempo es lo que nos dará la pauta a la hora de hacer la negociación, es decir, menos tiempo menores ventajas, mayor tiempo mayores posibilidades de encontrar a la persona adecuada que te permitirá obtener mayor margen en el pago de la renta.
Es importante de acuerdo a la ubicación del inmueble, los servicios con que cuenta y el estado del mismo, pedir una cantidad razonable por el arrendamiento.
Cuando una vivienda está bien conservada hay mayores posibilidades de pedir un mayor precio por la renta; te recomendamos hacer las reparaciones necesarias y revisar las instalaciones de agua, luz y gas. También es importante mantenerla limpia y con una ventilación adecuada.
En este documento se explica de forma detallada las condiciones de la renta, ya que con este se amparan tanto el arrendador como el arrendatario. Se establecen las cláusulas sobre el estado en el que se entrega el inmueble y las condiciones requeridas para su devolución, las obligaciones del arrendador y el inquilino, el monto y fecha de pago de la renta, penalizaciones en caso de retrasos. Además sirve para que el dueño se cubra en caso de que el inquilino contrate servicios y no los liquide. Se establece las cláusulas de rescisión de contrato, como atraso en pagos, mal uso de la vivienda, etcétera.
Finalmente debe tomarse en cuenta la demanda y oferta del mercado local, ya que ello determinará el tiempo que tome en rentar la propiedad.